sábado, 22 de diciembre de 2007

El sistema tradicional en la construcción

En las construcciones realizadas siguiendo las prácticas denominadas "tradicionales" se producen inevitablemente problemas inherentes al sistema utilizado que originan patologías cuyos resultados son: fisuras, humedades por filtraciones y condensaciones, falta de estabilidad, fallos de aislamiento térmico y acústico, etc.

Para solucionar, sólo en parte, dichos problemas se debería aumentar significativamente el coste promedio de la construcción, lo cual es normalmente inviable ya que la tendencia natural de los promotores es intentar reducir y no aumentar los costes previstos de construcción.

Hay posiblemente un problema de léxico: denominamos "construcción tradicional" a aquélla que ni remotamente se asemeja a la que antiguamente se realizaba en las construcciones populares: muros de gran espesor, pequeños huecos, forjados simplemente apoyados... En los apartados que desarrollaremos a continuación aceptaremos el término "tradicional" como el comúnmente utilizado actualmente.

La normativa existente intenta paliar estos fallos constructivos aplicando unos determinados controles, aparentemente muy exigentes. Estos controles se refieren a la calidad de los materiales utilizados pero no se aplican al resultado de su colocación en obra por lo que dicho resultado, el edificio acabado, se entrega al usuario con numerosos problemas constructivos no resueltos y con todos los certificados de calidad que se desee, al mismo tiempo.

Y no siempre son fallos de las personas vinculadas a las diferentes fases del proceso edificatorio: técnicos (proyecto y dirección), contratistas, constructores, industriales, controladores técnicos... sino que estos fallos son consecuencia del sistema constructivo normalmente empleado y que es una degeneración (generalmente por cuestiones económicas) de sistemas constructivos válidos en su época.

1. Los muros resistentes de fábrica de ladrillo:

La reducción cada vez mayor de los espesores de los muros estructurales, motivada por cuestiones económicas, y el aumento progresivo de las superficies de los huecos exteriores creados en dichos muros origina una inestabilidad evidente ante cualquier tipo de causa no estrictamente vertical (viento, seismos, asimetría de cargas...).

Las nuevas normativas, conscientes de la debilitación progresiva del papel rigidizador de los muros sustentantes obliga a los forjados a cumplir con este papel, por lo que dichos forjados son cada vez más pesados, con más acero y consecuentemente más caros, con mayores problemas de retracción y con mayor incidencia de sus deformaciones (flechas) en los muros que los sustentan, lo que origina fisuras que, a su vez, crean humedades por entrada del agua de lluvia en el interior.

2. El forjado de nervios de hormigón armado (reticulares o de viguetas):

Como hemos apuntado en el apartado anterior este tipo de forjado comúnmente empleado se ha ido rigidizando y encareciendo cada vez más, adaptándose a las nuevas normativas. La ausencia de falsos techos, por razones económicas y por imposición de la normativa urbanística que determina alturas máximas sin atender a excepciones por mejora de calidad, ha provocado que la cara inferior de los forjados debe quedar totalmente plana y sin fisuras por lo que el monolitismo de los nuevos forjados ha sido cada vez más necesario. Sin embargo la ejecución en obra de los mismos hace que la obra ejecutada y el proyecto tengan muchas diferencias:

Se calcula el espesor del forjado en función de luces y cargas. Esta dimensión viene definida por la distancia entre las armaduras superior e inferior. El hormigón de los extremos ejerce un tan sólo un papel de p`rotección de dichas armaduras a efectos de la durabilidad de la estructura.

Pero desgraciadamente la ejecución "artesanal" de estos forjados por personal poco cualificado, produce grandes y graves diferencias con aquello previsto inicialmente:

a) Antes del hormigonado, el paso de los obreros sobre las armaduras hace que éstas desciendan reduciendo significativamente el canto efectivo del forjado con el consecuente aumento de deformaciones por flecha.

b) Por la misma causa anterior y por la ausencia de separadores correctos, las armaduras se aplastan sobre el encofrado inferior reduciéndose el espesor del recubrimiento protector de hormigón quedando visiblemente las armaduras al descubierto lo que comportará la próxima corrosión de las mismas y la aparición de las consecuentes patologías.

c) El hormigón cuyas características se definen en proyecto es, en frecuentes ocasiones, diferente del resultante de la ejecución ya que:

- El tiempo de espera del camión-cuba antes del vertido es excesivo en muchos casos.

- La plasticidad del hormigón prevista viene cambiada por adiciones de agua en obra para facilitar el vertido del mismo.

- La ausencia o mala ejecución del vibrado. Esto comporta grandes diferencias en la composición de los hormigones de diferentes partes de la obra cuando teóricamente son idénticos.

- Las armaduras horizontales impiden en ocasiones un correcto vibrado del hormigón situado bajo las mismas lo que provoca huecos que dejan sin protección el acero.

- La ausencia del necesario curado del hormigón vertido, lo que produce alteraciones importantes en la proporción agua/cemento por evaporación de la misma.

3. El aislamiento térmico:

Para conseguir el grado de confort previsto en proyecto, impuesto por la normativa actual, es necesario colocar capas de determinados materiales aislantes que proporcionen a las paredes exteriores de los edificios el grado de aislamiento térmico necesario.

Estas capas no siempre están perfectamente unidas a dichas paredes formando un todo contínuo sino que frecuentemente se utilizan placas que quedan sueltas en el interior de la cámara de aire al tiempo que dejan zonas sin cubrir por lo que su aportación al aislamiento es muy escasa. De nuevo una puesta en obra de un excelente producto anula las cualidades del mismo.

4. Los puentes térmicos:

La construcción "tradicional" conduce inevitablemente a la existencia de zonas en las que la comunicación exterior-interior se produce a través de materiales en los que no existe interrupción exterior-interior por parte de otro elemento de características aislantes. Los casos más frecuentes son: macizados de esquinas, jambas de huecos, laterales de forjados y balcones, paredes estructurales que enlazan con fachadas, pilares de hormigón en fachadas, etc.

Todo ello comporta la aparición de humedades por condensación del vapor de agua interior con la consecuente aparición de hongos, disminución del confort por reducción del aislamiento térmico y el correspondiente aumento de los costes de climatización.

5. Las humedades:

Este apartado constituye un auténtico calvario para todas las personas vinculadas al proceso edificatorio (técnicos, constructores y usuarios). Dadas las características de los materiales usados en la construcción "tradicional" es casi imposible solucionar definitivamente en todos los puntos críticos el problema de las filtraciones de agua del exterior: La obra de fábrica es esencialmente porosa y permeable.

Cuando se aplican capas impermeables sobre la misma es imprescindible un mantenimiento continuado, las fisuras causadas por los motivos apuntados en los apartados 1 y 2 rompen estas capas, cada uno de los rincones, esquinas, desagües, etc, es un punto crítico que debe ser continuamente vigilado. Estas mismas capas son normalmente frágiles, escasamente flexibles y de escasa durabilidad.

En lo referente a la separación del edificio respecto al terreno podemos observar que, normalmente, se deja una cámara de aire bajo el suelo con el fin de aislar el edificio de la humedad del terreno. Esta cámara está frecuentemente poco ventilada y su acceso, cuando existe, es normalmente difícil.

El resultado es la existencia permanente de humedades por condensación bajo el edificio que provocan la corrosión de las armaduras de este forjado y la posterior destrucción del hormigón así como la insalubridad resultante de dicha condensación.

Por otra parte, en la construcción tradicional toda la edificación se basa en la adición del agua en la ejecución o en la colocación de casi todos los elementos de la obra: hormigones en pilares y forjados, morteros en la ejecución de paredes y tabiques de fábrica de ladrillo, también en colocación de pavimentos, revocos en revestimentos interiores y exteriores, yesos, etc.

Toda esta agua utilizada debe irse evaporando mediante ventilación natural de la obra acabada. Pero cada vez más los tiempos de ejecución se reducen y el usuario entra en el edificio cuando el grado de humedad es altísimo. La climatización se utiliza inmediatamente y los problemas de humedades por condensación se multiplican.

6. El Control de Calidad:

Los resultados de los procesos que definen el Control de Calidad de los materiales utilizados en las obras de construcción proporcionan datos generalmente erróneos ya que se basan en el análisis de los materiales previamente a su colocación. La práctica profesional demuestra que la deficiente ejecución de las partidas de obra en que se utilicen los materiales objeto del Control de Calidad influye negativamente en el comportamiento de los mismos por lo que los resultados de dicho Control no se corresponden con la realidad del producto acabado. Como ejemplos podríamos citar los casos siguientes:

a) El más claro es el del control resultante de la rotura de las probetas de hormigón, ya que no puede compararse, aunque proceda del mismo camión-cuba, un hormigón vertido en un contenedor metálico convenientemente protegido, sin pérdida de agua por evaporación y homogéneo en su composición, con el mismo hormigón vertido en obra, generalmente un viernes (por rentabilizar la planificación del trabajo) lo que impide el correcto curado del hormigón provocando la evaporación del agua de su composición con las consecuentes fisuras de retracción por pérdida de agua en el fraguado y con la consecuente corrosión de armaduras que provocarán el aumento de volumen de las mismas y la posterior destrucción del hormigón que las rodea.

b) El control de calidad de las armaduras de acero nos determina exactamente los valores de resistencia de las mismas, pero una deficiente ejecución en su colocación nos dará unos valores muy inferiores del forjado resultante, al tiempo que la falta de recubrimiento del acero provocará la ya comentada corrosión del mismo con la consecuente pérdida progresiva de los valores indicados en el Control de Calidad.

c) Los Certificados de Idoneidad Técnica de las viguetas prefabricadas de hormigón pretensado utilizadas en los forjados unidireccionales nos especificarán claramente las tensiones que las mismas pueden soportar, pero los golpes y roturas que se producen en su colocación para ajustarlas a medidas que no se corresponden con las servidas transforman totalmente los valores garantizados.

d) Los excelentes valores de aislamiento térmico de los diferentes productos especiales para este fin quedan anulados por las deficiencias de colocación y los puentes térmicos señalados anteriormente.

7. El paso de las instalaciones:

La necesidad de reducción de los costes de construcción y, como se indica en el apartado 2, ha provocado la aparición de los nuevos forjados, totalmente planos por su cara inferior, lo que ha hecho innecesaria la colocación de un falso techo por el que puedan pasar instalaciones (como en edificios de mayor coste promedio). Estas instalaciones que antes se dejaban vistas, han de pasarse por el interior de las paredes divisorias, sean estructurales o no. La consecuencia es:

a) Tabiques, a los que se confiaba una misión de separación no tan sólo física sino también acústica quedan totalmente rotos y con gran cantidad de puentes acústicos.

b) Paredes estructurales calculadas con un espesor determinado resultan, con rozas a cada lado que reducen significativamente su grosor inicial.

En cuanto al paso vertical de instalaciones es muy frecuente observar forjados, pilares y jácenas con graves mutilaciones y corte de armaduras realizadas para permitir el paso de los conductos de saneamiento por zonas no previstas al ejecutar la estructura del edificio.

8. El coeficiente de seguridad:

Todas las deficiencias anteriores provocan que la normativa actual obligue a adoptar coeficientes de seguridad, de mayoración de acciones y de reducción de las capacidades de materiales estructurales, que hacen que, teóricamente si la ejecución fuese perfecta, los edificios podrían soportar más del doble de las cargas previstas. Esto supone un evidente encarecimiento de los costes de construcción, necesario por otra parte con la actual "construcción tradicional" para evitar mayores desgracias.

9. La economía:

Una construcción más racional reduciría significativamente los costes de construcción al tiempo que debería solucionar los problemas apuntados en los apartados anteriores y que se repiten casi inevitablemente en la mayoría de las obras realizadas con métodos mal llamados tradicionales.

Es innegable que el principal motivo de la falta de recursos de este tipo de construcción a solucionar los problemas referidos, al margen de la falta de preparación del personal que interviene en las obras, es económico. Pero es también evidente que, en general, no podemos aumentar los costes de construcción por limitaciones de presupuesto.

Por todo ello debemos profundizar en buscar sistemas constructivos que solucionen los problemas que el proceso edificatorio debe resolver: culturales, económicos y técnicos.

Un sistema sin agua en su ejecución, con elementos montados por personal especializado en lugar de ejecutado “in situ” por personal falto de preparación, reduciría a la mitad el tiempo de ejecución y daría, al mismo precio, una mejora de la calidad resultante, evitando todos los defectos inherentes a la construcción “tradicional” que sufrimos actualmente.

10. Aumento de superficie utilizable:

Se considera que, en la construcción tradicional, la proporción de superficies correspondientes a los espesores de fachadas, muros y tabiques está entre el 10 % y el 15 % de la superficie construída total. En sistemas industrializados esta proporción baja mejorando incluso los parámetros de resistencia y aislamientos.

Esta reducción en la superficie destinada a los elementos constructivos supone que:

a) A igualdad de superficie útil, hay una reducción aproximada del 5 % de la superficie construída total.

b) O bien, a igualdad de superficie construída hay un aumento del 5% de la superficie útil total.

11. Plazo de ejecución:

El plazo de ejecución, entre fabricación y montaje, se considera menor a la mitad del plazo de ejecución de un sistema convencional.

5 comentarios:

:::AtariFlakes::: dijo...

Eso es cierto, pero tambien es cierto que algunas veces, por ejemplo en lugares apartados de las grandes urbes, es mas costoso transportas materiales y personal capacitado. En lo demás, tiene usted razon.

Juanjo Albors dijo...

Mis críticas a las prácticas establecidas en la mal llamada "construcción tradicional" creo que son comunes a edificaciones situadas lejos de las grandes urbes y a las situadas en ellas y se refieren más a la ausencia de la aplicación de sistemas más racionales sea cual sea su facilidad de acceso. Siempre la buena arquitectura y la buena construcción se han basado en los materiales y sistemas más accesibles. Pero esta sabiduría se ha perdido y ha sido sustituida por la reducción de costes con independencia de la calidad y, sobre todo, con independencia de las lecciones de los antiguos constructores.

:::AtariFlakes::: dijo...

Vaya pues creo que lo tomé de un extremo equivocado, imaginaba yo la abolicion del sistema "tradicional" como algo permisible solo para las inovaciones en materiales y cada una de las tecnicas para ejecutarlos.

Ahora tal vez tengo un poco nebuloso tu mensaje, ¿hablas de aprovechar al 100 el potencial de los materiales y cuidar paso a paso la aplicacion?, "hacer algo bien si se va a hacer"?? Un saludo :)

Juan dijo...

Hola.
Estoy pensando en hacerme una casa de estilo moderno (cubierta plana, cubica...) y me estoy planteando dejar en el interior hormigón pulido sin enfoscar. Mi pregunta es si suele dar problemas de condensación por tratarse de un material más frío

Camila dijo...

Como estudio arquitectura, me interesa el mundo de la construcción y por eso averiguo acerca de dicho tema. Me encanta ir y ver como se construyen distintas propiedades. En este momento busco un alquiler departamentos buenos aires para poder irme a vivir solo