jueves, 22 de enero de 2009

Las Grandes Palabras

Dios, Verdad, Amor, Patria. Son grandes palabras que las mayúsculas pretenden hacer magnas y que con minúsculas podrían llegar a serlo. Que con mayúsculas parecen ser un fin y con minúsculas sólo un medio para expresar nuestros pensamientos y sentimientos. Otras, han perdido vigencia: Rey, Honor, Papa, Cielo e Infierno.

De hecho creo que siento una aversión instintiva y endémica hacia las grandes palabras, las de las mayúsculas. Las he visto demasiadas veces en discursos vacíos. Porque parece que quieren acercarnos a la perfección. Y la perfección no existe en el hombre. Ni en la naturaleza. Porque andamos un paso hacia atrás para poder andar dos pasos hacia delante. Y eso, en el mejor de los casos.

No me pronuncio sobre ninguna de esas palabras en su versión mayúscula pues no me siento capacitado para ello. Sólo pretendo despojar esas palabras de ropajes vanos que inflan nuestras bocas y, lo peor, nuestras mentes, despojándonos del tan preciado sentido común.

Me gusta ser coherente en mi vida, en mis obras, en mi pensamiento. Pero la coherencia perfecta tampoco existe. Porque la perfección no es propia del hombre. Porque la búsqueda de la perfección es un camino estéril que te aleja de la realidad.

Este reconocimiento no es humildad pues tampoco me gusta esta palabra que sustituiría gustosamente por “asunción de tus propias limitaciones”.

Y no quiero decir, como Groucho Marx (y perdonen esta frivolidad): “Estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros”, frase aparentemente grotesca pero que en realidad es una clara advertencia a tu posible traición al pensamiento por razones varias. Entre ellas, su voluntad de adaptación a la imposible consecución de la perfección por olvido de tus propias limitaciones.

Mi maestro Coderch llamaba a la inteligencia “la gran prostituta” pues constataba el peligro de saber adaptar tu pensamiento a tus conveniencias. Y estas conveniencias no implican siempre intereses económicos, de poder o de prestigio. Tus conveniencias pueden ser también tu voluntad de amoldar tu pensamiento a los lugares comunes de la imposible perfección. La que te impide recorrer el camino pensando que ya conoces su final.

15 comentarios:

Sra de Zafón dijo...

¡Cómo me gusta esta enrada, Juanjo!

Volveré pronto a disfrutar con tiempo de poder comentarla.

Un beso.

Juan dijo...

Tengo alergia a estos conceptos, sobre todo cuando se utilizan con mayúsculas.

Son conceptos en que sólo se ven implicadas las emociones, por una parte, y la fe por la otra. ¡¡¡Y ambas son tan manipulables¡¡¡. Por supuesto, tras el sentimiento, aparece un intento racionalizador para dar una perspectiva lógica....a lo que no la tiene.

Si repasamos las grandes matanzas e injusticias sucedidas a lo largo de la historia, al menos una de estas palabras ha estado presente y, estos dislates, se han autojustificado con la simple presencia en el discurso de cualquiera de estos conceptos.

Que cierto es que adaptamos el pensamiento a los intereses y esto se suele deber a la falta de coherencia. Además, sin un pensamiento claro y sin coherencia, nos limitamos a reaccionar ante las crisis que inevitablemente nos azotarán. Nos convertimos en sujetos pasivos "ponedores de parches" en vez de personas activas que inician y luchan por un camino meditado.

Muy interesante entrada y brillante como siempre.

Un abrazo

Elvira dijo...

"Dios, Verdad, Amor, Patria". Algunos emplean estas palabras con mayúscula como indicando que sólo existe su verdad, su dios, y su manera de entender el amor o la patria. En ese caso me alejaría rápidamente.

Un abrazo a todos

Juanjo Albors, arquitecto dijo...

Y cómo me gusta que te guste, Chusa.

Es que estoy un poco harto de, como dice Elvira, ver que somos receptores involuntarios de consignas y etiquetas impuestos paramayor gloria de las mayúsculas en detrimento de nosotros mismos.

Que pastes en paz, con tus dioses, acompañada de amor en tu pequeña patria.

Juanjo Albors, arquitecto dijo...

Parece que hay alergias sanas, amigo Juan. Me has hecho ver que también la Fe podría incluirse pues sustituye la fe en las personas y en tí mismo por otra cosa inexplicable que, como muy bien dices, es manipulable tal como lo demuestra la Historia que, cuando, se limita a serlo, merece la mayúscula.

Pero cuando la Historia es manipulada no sólo pierde la mayúscula sino también pierde su nombre.

Un abrazo, Juan

Juanjo Albors, arquitecto dijo...

Creo que has hecho, querida Elvira, el mejor análisis de lo que representan las mayúsculas en esas palabras.

El alejarse es una medida muy sana pues no se puede dialogar con las mayúsculas, están demasiado pagadas de sí mismas.

Un beso, Elvira.

Sra de Zafón dijo...

Es tardísimo para una vaca, y probablemente mi mente esté para poco análisis (nunca lo está) pero no podía resistirme a sentarme en tu banco y decirte que me hace sentir mucho placer encontrarme con personas que saben el valor de lo grande y lo pequeño, de la mayúscula y la minúscula, que no comulgan con consignas, sufren alergias y se apartan de los poseedores de las verdades únicas.
Lo habéis dicho todo, a mí sólo me queda leeros complacida y ofreceros una canción y... que me permitáis sacaros a bailar :-)
aunque en el baile os siga contando que mi patria está en mis zapatos...

http://www.goear.com/listen.php?v=19e924d

Que conste que lo de la posibilidad de pagarte con un caballo me dejó marcada :-)

Besos.

Elvira dijo...

"Tus conveniencias pueden ser también tu voluntad de amoldar tu pensamiento a los lugares comunes de la imposible perfección. La que te impide recorrer el camino pensando que ya conoces su final."

Releyéndote me he fijado más atentamente en este párrafo y me ha gustado mucho.

Besos a todos y gracias por el baile, Chusa

Juanjo Albors dijo...

Hablando de bailes: Maravillosa entrada: "Jamás he podido respetar esas extrañas leyes",

maravillosa continuación: "Digo que volveré, primero debo aprender a caminar",

y maravilloso final: "Hablar donde las palabras mueren, mis ojos llegan más allá".

Pero, Chusa, ¿no habíamos quedado en un ternerito? (los suspiros son aire y van al aire ...)

Juanjo Albors dijo...

Pues permíteme Elvira transcribirte un comentario que me hice a mí mismo en el otro blog en que colgué la misma entrada:

Los Defensores de la Verdad son menos dañinos físicamente que los Padres de la Patria pero más dañinos en los espíritus. Son los que han impedido que encontremos nuestras verdades y que las compartamos con las de nuestros vecinos.

Y todos, participando de ese Amor a Dios, a la Verdad, a la Patria, utilizado como objetivo para ejercer el proselitismo y el adoctrinamiento necesarios y convenientes, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, especialmente si es de otra religión, de otra raza, de otra frontera.

También incluí una crítica a nuestro Primer Mundo en el que seguimos preguntándonos ¿Dónde está la Verdad? ¿Cuál es la esencia de Dios? al tiempo que defendemos nuestras Patrias de peligros inventados por la Raza y el Dinero, las actuales Grandes Palabras, que permanecen, sin necesidad de mayúsculas, agazapadas en la sombra.

Sra de Zafón dijo...

Querido Juajo

la letra de la canción del último de la fila es, evidentemente, de primera, . Además de hacerme bailar y sentir bien, me recoloca por dentro. Si no eres asiduo de estos chicos te recomiendo el disco Enemigos de lo ajeno, no hay una sola pieza que no valga la pena.

Sobre lo del ternerito decirte que por supuesto te pagaré con uno y con el nombre que tú quieras ponerle, pero eso es lo normal entre un arquitecto y una vaca adicta a la hierba fresca, pero a lo que me refería con "Que conste que lo de la posibilidad de pagarte con un caballo me dejó marcada :-)" es a que el que aceptases un caballo como pago de un proyecto me dice mucho de como son tus mayúsculas y minúsculas.

Voy a colgar un vídeo de un cuento que creo que te gustará, (es un corto de 23 minutos) también pegaré unas palabras tuyas en esa entrada, no te creas que es porque te esté haciendo algún caso especial, jajajaaj, no , es sólo que me gusta mucho como piensas y como nos lo cuentas.

Un beso, muy grande.

Sra de Zafón dijo...

A ver si esta mañana te comunicas un poquito con el ala oeste :-)

Beso de buenas noches.

Juanjo Albors dijo...

El sonido de unos pájaros me ha despertado de un largo sueño de dos días, me ha llevado a tus pastos y hasta me ha hecho emocionar un poco con el maravilloso video que has colgado.

Parece un canto a la esperanza pero también un llanto de desesperación por la realidad de lo que nuestro mundo ha hecho con su mundo.

En cuanto a lo del caballo sí puedo asegurarte que tras la primera sensación de ilusión cumplida del niño que llevamos dentro, se creó una relación de afecto muy grande. Como Nietszche creo que abracé su cabeza algunas veces pidiéndole perdón por Descartes (si no encuentras la relación, dímelo y te la contaré).

Perdona estar en Babia, Chusa. Un beso, más grande aún.

Sra de Zafón dijo...

Querido Juanjo, qué alegría me da saber que has andado por mis pastos y que has conocido a Bita, a sus vecinos y al papá con la cabeza llena de pájaros.
Ante la naturaleza y los animales yo me siento como Nietszche y les pido perdón por la humanidad y por descartes, también se lo pido a los montes, y al agua, pero nadie ha conseguido todavía que me considere una loca, ni lo van a conseguir. :-)
Un recuerdo dulce y solidario para la locura del pobre Niezstche (no sabes cuanto me cuesta escribir su nombre uaaaaaa)
Ahora me paso por el ala oeste a ver que me dejaste por allí.
Besos.

Sra de Zafón dijo...

No sé que me pasa con la enes que últimamente me las como:
Juajo, Bita :-)